La historia y sus sentidos

11 Junio, 2013 - 9:40h
Julián Casanova, foto de Eduardo Bayona.

Julián Casanova, foto de Eduardo Bayona.

Comienzo hoy, 11 de junio de 2013, este blog y, como muestra en parte su título, mis aportaciones evocarán los cambios sociales, políticos y culturales, una historia plural desde el punto de vista de las influencias que orientan mi investigación y los temas que selecciono como objeto de estudio.

Los historiadores examinamos un pasado “real” y no uno imaginado. Primero la historia social y más tarde el postmodernismo han ofrecido importantes correctivos al pensamiento y a la práctica históricas, especialmente en todo lo que se refiere a la relación entre historia, objetividad y verdad, pero esas críticas no han destruido el compromiso del historiador a captar, por medio de enfoques y métodos de indagación apropiados, un pasado parcialmente verdadero.

Lo que hacemos los historiadores conlleva una opción estética o literaria, que ayuda a organizar la narración, pero la historia es algo más que una rama de las letras que debería ser sólo juzgada desde el punto de vista de sus méritos literarios. Como observan Joyce Appleby, Lynn Hunt y Margaret Jacob, en su libro Telling the Truth About History, nuestras opciones y decisiones son políticas, sociales y epistemológicas. Reflejan diversas creencias en lo que hacemos, en lo que puede conocerse y cómo puede conocerse. Los relatos sobre el pasado siempre estarán cambiando, pero los historiadores tenemos que intentar contar las historias de la forma más completa y real que sea posible. Algún tipo de verdad sobre el pasado es posible, aunque nunca sea la verdad absoluta, y por eso merece la pena luchar por descubrirla.

Mis investigaciones como historiador siempre han estado acompañadas de preguntas sobre lo que estaba haciendo, cómo lo estaba haciendo y por qué. Siempre he creído en las hipótesis, en la teoría que precede, posibilita y condiciona la observación. Sin esas teorías que guíen la recopilación de datos, los hechos nunca son de fiar. De ahí que una de mis preocupaciones esenciales sea conectar las teorías explicativas de los procesos sociales con la investigación histórica. Y no faltarán los temas actuales, las ideas, las distintas voces con las que es posible gritar y protestar ante los poderes absolutos y quienes los ejercen.

Quedará también aquí reflejado mi aprendizaje, los estímulos e influencias que he recibido de la historia y de los historiadores. Delimitaré  el amplio territorio de la historia sobre el que he pensado e investigado, siempre con una defensa de la enseñanza y escritura de la historia frente a relativistas y escépticos. Siguiendo a E. P. Thompson, creo en el conocimiento empírico “teóricamente informado”. Y considero a la historia una fuente de inspiración, creación y debate. Bienvenidos a “La historia y sus sentidos”.