Reseña de ‘La venganza de los siervos”

14 noviembre, 2017 - 15:34h

De un tiempo a esta parte, la historiografía española está dando muestras de un grado de internacionalización notable. Nuestros historiadores, desde luego los más jóvenes, pero también no pocos veteranos, salen cada vez más al extranjero, publican en inglés, se mueven con facilidad en los ámbitos de otras historiografías, asisten a congresos internacionales e incluso se forman en uni- versidades de más allá de nuestras fronteras. Al lado de todo ello, el síntoma quizás más relevante de esa internacionalización es que nuestros historiadores se atreven también cada vez más con temáticas ajenas a la historia nacional. Es ahí donde surgen los nombres, entre otros, de Francisco Veiga, Ferran Gallego, Xosé Manuel Núñez Xeixas, Diego Palacios Cerezales o José María Faraldo, por mencionar solo algunos de los que se encuentran a caballo entre los cuarenta y los cincuenta años. En esa banda se sitúa también Julián Casanova, todo un clásico ya de nuestra historiografía, desde hace mucho tiempo empeñado en abrillantar con enseñanzas y aires ajenos nuestra disciplina.

 

 

Publicado en la revista ‘Historia y política’ nº38 (julio/diciembre 2017), accesible aquí.